lunes, 20 de agosto de 2012

Capitulo 24

Silencio. Llevaban ya casi una hora caminando y lo único que Sanji había obtenido de su charla con Aiko había sido el más absoluto silencio. La chica caminaba a su lado sin hacer ni un solo ruido, a veces le daba la sensación de que estaba solo y tenía que asegurarse de que no era así.

Aiko andaba a cierta distancia de su acompañante sin mirarlo ni prestándole demasiada atención. Estaba metida al completo en sus pensamientos. En su cabeza constantemente aparecía la misma pregunta "¿Qué voy a hacer...?"

- Aiko... ¿Estás bien...? -le preguntó el rubio preocupado. Tanto silencio lo estaba desesperando.

Nada seguía sin hablar, ni siquiera lo miraba. Sanji pensó unos segundos y sonrió con malicia.

- Esta noche habrá orgía en el barco... ¿Te apuntas? -le preguntó tan tranquilo.

Más silencio. Ni por esas reaccionaba. Decidió que era mejor dejarla tranquila por el momento, ya le contaría que le pasaba cuando quisiera. Se centro de nuevo en su misión de llenar la despensa del barco que se agotaba con increíble facilidad por culpa de cierto chico con sombrero de paja.
Ya tenía suficiente fruta y había conseguido cazar bastantes animales. Lo mejor sería dejarlo todo en el barco y regresar. Giró sobre sus  talones y empezó a andar, algo iba mal lo notaba...
La rubia sin previo aviso pareció volver en si. Miro a su alrededor seriamente e hizo una mueca de desagrado. Eso confirmo las sospechas del cocinero.

- Creo que nos han rodeado... -dijo Aiko en un susurro.

Cientos de lanzas y flechas salieron disparadas de entre la maleza hacía ellos obligándolos a retroceder. No tenían tiempo de contra atacar cada vez que hacía el amago de moverse otra lluvia de flechas y lanzas caía sobre ellos.
Chocaron con una pared, no podían retroceder más, tampoco avanzar, estaban rodeados e indefensos. La mano de Aiko recorrió la pared y dio con algo. La entrada a lo que parecía una cueva. Hizo un gesto a su acompañante y ambos entraron. La única luz que había era la de la entrada pero pronto desapareció también. Sanji corrió a la entrada pero una gruesa roca impedía que salieran, ni siquiera sus patadas consiguieron moverla o romperla.
De repente las antorchas apagadas que había a lo largo de la cueva se encendieron mostrándoles el camino que debían seguir.

- Tks... Nos tienen donde querían... Estamos a su merced... -dijo Aiko frustrada. ¿Cómo no podía haberse dado cuenta antes? Suspiró resignada y emprendió la marcha por aquel pasadizo, Sanji no tardo en acompañarla.
- Aiko-chawn~ -grito al ver que ya volvía en si, pero la rubia le lanzó una mirada fulminante.
- No vuelvas a llamarme así ¡nunca! -grito furiosa apresurando el paso.
- Mellorine... -con grandes zancadas consiguió ponerse a su lado.- ¿He hecho algo que te haya molestado...?
- ¿¡Y encima me lo preguntas, cejas de sushi!? -le grito más enfadada.- Piensa bien en lo que has hecho... Si llegas a darte cuenta espero que no sea demasiado tarde...

Aquellas palabras dejaron descolocado al rubio.

-"Eso que he visto en su mirada... era... ¿tristeza?" -pensó.- "No, no puede ser... me estoy confundiendo..."

Sacudió la cabeza y la siguió en silencio. Al cabo de un rato caminando llegaron a una sala con las paredes llenas de lo que parecían símbolos de otra lengua. La salida estaba justo enfrente de ellos con otro pasillo iluminado. Lo único que había en aquella sala era un bloque con algo escrito. Ambos se acercaron.

- "Si la vida quieres salvar... el siguiente acertijo debes acertar..." -leyó Aiko.
- ¿Qué? ¿¡Qué clase de gilipollez es esa!?

Las salidas se tapiaron de golpe. Atrapados de nuevo, pero esta vez con un inconveniente, de las cuatro esquinas empezó a salir agua a una velocidad sorprendente.

- "¿Qué animal camina a cuatro patas cuando es pequeño, dos cuando crece y tres de anciano?" -siguió leyendo Aiko con cierto nerviosismo. Estaba claro que aquello no era una simple broma, alguien estaba intentando acabar con ellos.
- ¿Qué? Un animal... un animal...

El agua les llegaba por los tobillos y al parecer era agua del mar por lo cual debía darse prisa si no quería que Aiko perdiera toda su fuerza.
Los dos siguieron pensando y pensando el agua ya les llegaba por la cintura y la respuesta parecía que no salía.

- ¡El hombre! -gritó la rubia de repente.- De bebe gatea, cuando crece anda con las dos piernas y cuando envejece se ayuda del bastón. ¡Ja! Para que luego digan que las rubias somos tontas.
- Vale, ¿y ahora que hacemos...? -preguntó el rubio algo preocupado porque el agua no se había detenido.
- Mmmm... ¡Las paredes! Tal vez haya que pulsar algo...

Ambos empezaron a buscar y buscar por las paredes llenas de símbolos y dibujos.

- ¡Lo encontré! -grito el rubio. Aiko fue hacia él que ya se estaba estirando para intentar pulsarlo, aun así no llegaba.- Ven .- la cogió y la subió en sus hombros. La chica pulso el botón sin ningún problema y el agua, que ya les llegaba por el pecho, comenzó a bajar lentamente. Una vez que la sala se vació la puerta de la salida se abrió y pudieron continuar su camino.

***

En algún lugar de la isla alguien golpeo la mesa frustrado. No solo habían resuelto el acertijo que se suponía que era indescifrable si no que seguían vivos y tan tranquilos. 

- Tranquilidad... -dijo otra de las personas allí reunida.- Tal vez nos hayamos equivocado al empezar con ellos...
- ¿Qué quieres decir? -preguntó otra voz, esta vez femenina desde otro de los sitios. 
- Que tal vez deberíamos empezar con alguien menos... audaz... alguien  que sea fácil de controlar... -le respondió con una sonrisa siniestra. 

***

En otros de los caminos Luffy, Eriko y Nami caminaban felices. Luffy y Eriko no habían más que poner de los nervios a la navegante. 

- ¡Estaos quietos ya! -gritó la pelirroja molesta, pero ninguno de los dos la escucho porque seguían riéndose como si nada. 

De repente el moreno dejo de reírse y se puso serio haciendo que Eri también dejara de reírse. 

- ¿Pasa algo, capitán? -le preguntó preocupada. 
- ... Nada... -algo en su mirada había cambiado, Nami también podía verlo, ambas chicas se miraron preocupadas y siguieron al moreno por el espesor de la selva. 

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Este creo que es uno de los caps más largos de OP que he escrito *o* Es que es tan fácil >w< Sale solo... Si hay alguna duda de algo que no he explicado bien no dudéis en preguntar. Otra cosa, Neko, tu parte puede que parezca corta, pero solo es un pequeño adelanto wuahahaha 

* No firmo (mi ordenador sigue muerto T.T) 

2 comentarios:

  1. Mi parte será corta, pero A.J y tú no tenéis, así que sin quejas. xD El acertijo ya lo conocía, lo oí en una obra de teatro a la que nos llevó el colegio, y desde entonces no se me ha olvidado. *-* ¡Quiero que Aiko nos diga ya lo que sabe, o por qué está triste! Me tiene intrigadísima. >.<

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    1. ¿Que no? Tu solo espera y verás... xD Aquí to' dios va tener su momento de gloria (?) Ya verás ya verás wuahahaha

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