sábado, 29 de septiembre de 2012

Capitulo 25

- ¿Sabes que le pasa...? -preguntó Eriko preocupada a Nami.

Llevaban un buen rato siguiendo al moreno por sabe dios que caminos, habían visto cosas increíbles y él no se había asombrado ni lo más mínimo, algo andaba mal y las dos pelirrojas lo sabían.

- No se...- contesto la navegante agotada.- Luffy... ¿podemos parar un poco...? ¿Estoy cansada...?

Luffy se detuvo de repente y las dos chicas casi chocan con él. El capitán se giro y las miro, su mirada no era la de siempre, no era pura e inocente... había algo que las asustaba... ¿maldad? ¿agresividad? No sabían decirlo con certeza.

- No podemos parar.- dijo muy serio.
- ¿Por qué no? - se apresuro a preguntar Eriko.
- Porque no, es una orden.- la expresión del moreno se endureció.
- Pues yo voy a descansar y punto.

La navegante se sentó en el borde del camino y buscó en su mochila su cantimplora de agua. Segundos después Eriko la imitaba. Esto hizo que la bomba estallara. Luffy se acerco a ellas crujiéndose los nudillos.

- ¡He dicho que no vamos a parar! -dijo golpeando un árbol muy cerca de donde estaba Nami, casi rozándola.

Sin pensárselo dos veces Eri cogió a Nami de la mano y empezó a corre a través de la selva huyendo de su propio capitán.

- Eriko, ¡espera! ¡no corras! ¡tenemos que preguntarle...!
- ¡Algo va mal! ¡No es el Luffy de siempre! ¡Y lo sabes! -le corto Eriko sin dejar de correr.

Tenía razón, ese no era el Luffy de siempre... su Luffy... y aunque le costase creerlo tenía que huir de él si quería seguir viva... "Luffy... ¿Qué ha pasado...?" pensó la navegante.


***

Robin dio con algo que llamo su atención. Parecían una ruinas de lo que era una antigua ciudad, camino por el lugar hasta que dio con algo realmente interesante, una de las paredes de lo que parecía un templo tenía unos grabados. Paso su mano con delicadeza por ellos y los miro con atención buscando el significado oculto de aquellos símbolos. 

- Ooh... -fue lo único que pudo decir cuando descubrió el significado. 

Siguió andando hasta llegar a un acantilado. Miro el mar. Al principio nada, pero después de unos segundos se pudo apreciar como el agua se empezaba a mover con más furia. 

- Ya empieza... -dijo sin cambiar su expresión serena. 

***

Usopp vigilaba el barco, tal y como la navegante le había ordenado. Estaba jugando a que era el capitán y le daba ordenes a todos cuando noto que el agua movía el barco con fuerza. 

- ¡¡KYAAA!! ¿Qué pasa ahora? -dijo mirando el mar asustado. 

Miró el horizonte, una sobra grisacea se levantaba sobre él. ¿Tsunami? No, no era eso... Tras unos segundos el agua volvió a la normalidad. Usopp extrañado miro de nuevo aquella sombra con su catalejo. Era una montaña y mirara donde mirara parecía que no se acababa. Estaban atrapados por ese anillo rocoso. 

- ¡Estamos atrapados! -grito el francotirador horrorizado.

***

En otro lugar de la densa selva de aquella isla se encontraban los dos doctores de los Mugiwaras. Todo estaba en silencio y solo se escuchaba el crujir de las hojas bajo sus pies. 

- Chopper... esto me da muy mala pinta... -dijo A.J que se encontraba en la forma intermedia de sus transformación. 
- A mi también... -admitió el renito mirando a todos lados. 

Se escucho un silbido agudo, como si dispararan una flecha y después nada. Chopper hizo una mueca de dolor y cayó al suelo mareado. 

- ¡Chopper! ¿Que te pasa? - pregunto la castaña arrodillándose al lado de Chopper. 
- Me han disparado algo... que tenía veneno... - la visión se le nublaba y apenas podía mantenerse consciente. 
- ¿Qué hago? ¿Como se cual es la cura? - grito alterada. 
- Hay... una planta medicinal en esta isla... que lo cura todo... Con eso podrás preparar un antidoto... 

Dicho esto no pudo aguantar más y se desmayo en brazos de su nakama. A.J muy nerviosa se lo cargo a la espalda y comenzó a andar mirando a todos lados, hasta que se dio cuenta de una cosa, no tenía ni idea de como era esa planta. Más nerviosa miró a todos lados y recordó el libro de plantas medicinales que Chopper llevaba en su mochila. Lo reviso y allí estaba la planta que tenía que encontrar, pero había algo más, al final de la debida explicación sobre los detalles de la planta y sus propiedades informaba que apenas quedaban en el mundo. 
Horrorizada como estaba guardo el libro y siguió su camino, no podía rendirse, aunque la suerte no estuviera de su lado iba a encontrar esa planta y salvaría a su nakama, porque ella era doctora y eso es lo que debía hacer, no rendirse sin intentarlo. 

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Pues hasta aquí el capitulo, espero que el siguiente no tarde demasiado en hacerlo xDDD En fin, espero que os haya gustado :3

lunes, 20 de agosto de 2012

Capitulo 24

Silencio. Llevaban ya casi una hora caminando y lo único que Sanji había obtenido de su charla con Aiko había sido el más absoluto silencio. La chica caminaba a su lado sin hacer ni un solo ruido, a veces le daba la sensación de que estaba solo y tenía que asegurarse de que no era así.

Aiko andaba a cierta distancia de su acompañante sin mirarlo ni prestándole demasiada atención. Estaba metida al completo en sus pensamientos. En su cabeza constantemente aparecía la misma pregunta "¿Qué voy a hacer...?"

- Aiko... ¿Estás bien...? -le preguntó el rubio preocupado. Tanto silencio lo estaba desesperando.

Nada seguía sin hablar, ni siquiera lo miraba. Sanji pensó unos segundos y sonrió con malicia.

- Esta noche habrá orgía en el barco... ¿Te apuntas? -le preguntó tan tranquilo.

Más silencio. Ni por esas reaccionaba. Decidió que era mejor dejarla tranquila por el momento, ya le contaría que le pasaba cuando quisiera. Se centro de nuevo en su misión de llenar la despensa del barco que se agotaba con increíble facilidad por culpa de cierto chico con sombrero de paja.
Ya tenía suficiente fruta y había conseguido cazar bastantes animales. Lo mejor sería dejarlo todo en el barco y regresar. Giró sobre sus  talones y empezó a andar, algo iba mal lo notaba...
La rubia sin previo aviso pareció volver en si. Miro a su alrededor seriamente e hizo una mueca de desagrado. Eso confirmo las sospechas del cocinero.

- Creo que nos han rodeado... -dijo Aiko en un susurro.

Cientos de lanzas y flechas salieron disparadas de entre la maleza hacía ellos obligándolos a retroceder. No tenían tiempo de contra atacar cada vez que hacía el amago de moverse otra lluvia de flechas y lanzas caía sobre ellos.
Chocaron con una pared, no podían retroceder más, tampoco avanzar, estaban rodeados e indefensos. La mano de Aiko recorrió la pared y dio con algo. La entrada a lo que parecía una cueva. Hizo un gesto a su acompañante y ambos entraron. La única luz que había era la de la entrada pero pronto desapareció también. Sanji corrió a la entrada pero una gruesa roca impedía que salieran, ni siquiera sus patadas consiguieron moverla o romperla.
De repente las antorchas apagadas que había a lo largo de la cueva se encendieron mostrándoles el camino que debían seguir.

- Tks... Nos tienen donde querían... Estamos a su merced... -dijo Aiko frustrada. ¿Cómo no podía haberse dado cuenta antes? Suspiró resignada y emprendió la marcha por aquel pasadizo, Sanji no tardo en acompañarla.
- Aiko-chawn~ -grito al ver que ya volvía en si, pero la rubia le lanzó una mirada fulminante.
- No vuelvas a llamarme así ¡nunca! -grito furiosa apresurando el paso.
- Mellorine... -con grandes zancadas consiguió ponerse a su lado.- ¿He hecho algo que te haya molestado...?
- ¿¡Y encima me lo preguntas, cejas de sushi!? -le grito más enfadada.- Piensa bien en lo que has hecho... Si llegas a darte cuenta espero que no sea demasiado tarde...

Aquellas palabras dejaron descolocado al rubio.

-"Eso que he visto en su mirada... era... ¿tristeza?" -pensó.- "No, no puede ser... me estoy confundiendo..."

Sacudió la cabeza y la siguió en silencio. Al cabo de un rato caminando llegaron a una sala con las paredes llenas de lo que parecían símbolos de otra lengua. La salida estaba justo enfrente de ellos con otro pasillo iluminado. Lo único que había en aquella sala era un bloque con algo escrito. Ambos se acercaron.

- "Si la vida quieres salvar... el siguiente acertijo debes acertar..." -leyó Aiko.
- ¿Qué? ¿¡Qué clase de gilipollez es esa!?

Las salidas se tapiaron de golpe. Atrapados de nuevo, pero esta vez con un inconveniente, de las cuatro esquinas empezó a salir agua a una velocidad sorprendente.

- "¿Qué animal camina a cuatro patas cuando es pequeño, dos cuando crece y tres de anciano?" -siguió leyendo Aiko con cierto nerviosismo. Estaba claro que aquello no era una simple broma, alguien estaba intentando acabar con ellos.
- ¿Qué? Un animal... un animal...

El agua les llegaba por los tobillos y al parecer era agua del mar por lo cual debía darse prisa si no quería que Aiko perdiera toda su fuerza.
Los dos siguieron pensando y pensando el agua ya les llegaba por la cintura y la respuesta parecía que no salía.

- ¡El hombre! -gritó la rubia de repente.- De bebe gatea, cuando crece anda con las dos piernas y cuando envejece se ayuda del bastón. ¡Ja! Para que luego digan que las rubias somos tontas.
- Vale, ¿y ahora que hacemos...? -preguntó el rubio algo preocupado porque el agua no se había detenido.
- Mmmm... ¡Las paredes! Tal vez haya que pulsar algo...

Ambos empezaron a buscar y buscar por las paredes llenas de símbolos y dibujos.

- ¡Lo encontré! -grito el rubio. Aiko fue hacia él que ya se estaba estirando para intentar pulsarlo, aun así no llegaba.- Ven .- la cogió y la subió en sus hombros. La chica pulso el botón sin ningún problema y el agua, que ya les llegaba por el pecho, comenzó a bajar lentamente. Una vez que la sala se vació la puerta de la salida se abrió y pudieron continuar su camino.

***

En algún lugar de la isla alguien golpeo la mesa frustrado. No solo habían resuelto el acertijo que se suponía que era indescifrable si no que seguían vivos y tan tranquilos. 

- Tranquilidad... -dijo otra de las personas allí reunida.- Tal vez nos hayamos equivocado al empezar con ellos...
- ¿Qué quieres decir? -preguntó otra voz, esta vez femenina desde otro de los sitios. 
- Que tal vez deberíamos empezar con alguien menos... audaz... alguien  que sea fácil de controlar... -le respondió con una sonrisa siniestra. 

***

En otros de los caminos Luffy, Eriko y Nami caminaban felices. Luffy y Eriko no habían más que poner de los nervios a la navegante. 

- ¡Estaos quietos ya! -gritó la pelirroja molesta, pero ninguno de los dos la escucho porque seguían riéndose como si nada. 

De repente el moreno dejo de reírse y se puso serio haciendo que Eri también dejara de reírse. 

- ¿Pasa algo, capitán? -le preguntó preocupada. 
- ... Nada... -algo en su mirada había cambiado, Nami también podía verlo, ambas chicas se miraron preocupadas y siguieron al moreno por el espesor de la selva. 

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Este creo que es uno de los caps más largos de OP que he escrito *o* Es que es tan fácil >w< Sale solo... Si hay alguna duda de algo que no he explicado bien no dudéis en preguntar. Otra cosa, Neko, tu parte puede que parezca corta, pero solo es un pequeño adelanto wuahahaha 

* No firmo (mi ordenador sigue muerto T.T) 

sábado, 18 de agosto de 2012

Capitulo 23

Todos estaban reunidos en la cubierta del Going Merry. Iban debatiendo lo que harían al llegar a la isla, gracias a uno de los libros de la arqueóloga habían conseguido informarse más sobre el lugar en el que pronto iban a desembarcar.

- Entonces el tesoro se encuentra en un templo justo en la cima más alta de la isla, ¿no? -pregunto la navegante.
- Así es, pero según la información que he conseguido el templo esta lleno de trampas...
- ¡Eso significa que el tesoro es enorme! -gritó feliz la pelirroja con los ojos con el símbolo de los berries.
- ¡Pero que listas son mis damas! -gritaba el cocinero bailando alrededor de las dos chicas con su ojo en forma de corazón.
- Payaso...

Y así una nueva pelea entre Sanji y Zoro comenzó, Eriko los miraba de reojo sorprendida de que sus nakamas pasaran de ellos a pesar de que parecía que se iban a matar.

- ¡¡Julieeee, quiero llegar yaaa!! ¡Haz que vaya más rápido! -gritaba Luffy siguiendo a la pelirrosa.
- ¡Luffy, que no se puede!  ¡Espérate un poco! -grito molesta la chica.
- Pues entonces te vienes a jugar conmigo -decidió el capitán llevándose a rastras a la chica mientras gritaba que alguien la salvara.

La idea de una nueva aventura, una nueva isla, un nuevo tesoro, emocionaba a todos... menos a una persona que se encontraba alejada de los demás. La rubia miraba el mar algo triste.

- ¿Qué voy a hacer...? -preguntó a la nada.
- ¿Qué te pasa mellorine~? -le pregunto el cocinero del amor con su ojo en forma de corazón.

La chica lo miro molesta.

- ¡Déjame! -dijo apartándose de él y adentrándose en el barco cerrando con un portazo haciendo que todos dirigieran su vista hacia la puerta y dejando al pobre cocinero descolocado y confuso.
- ¿Qué le has hecho ya? -preguntó Nami.
- Nada, de verdad, no se que ha pasado... -contesto con sinceridad el rubio.

Tras este pequeño incidente todos volvieron a sus conversaciones.

- ¿Allí no habrá ningún mounstro no...? -pregunto A.J algo preocupada.
- Tal vez... -dijo Robin.
- ¡KYAAA! ¡Esa isla da miedo! ¡Capitán no podemos ir! -gritaba el renito asustado y desesperado.
- ¡Chopper! ¡Vamos a ir porque lo digo yo! -sentenció el moreno que seguía obligando a Julie a que jugara con él.
- Oh, ahora que me acuerdo tenemos que dividirnos en grupos cuando lleguemos... -dijo Nami pensativa- Mmmm... Luffy, Eriko y yo iremos por un camino en busca del tesoro, Chopper y A.J irán por otro camino y mientras buscan hiervas medicinales.... Sanji y Aiko otro camino y  mientras llenan la despensa... Zoro y Julie investigad la isla y si encontráis algo me avisáis con tu poder Julie... Usopp, se queda vigilando el barco y Robin va a buscar algo por su cuenta... ¿no era eso Robin? -la morena asintió sonriente- Bien, eso es todo, ¿estáis todos de acuerdo?
- ¡HAIII! -gritaron todos menos Aiko que aún no había salido a pesar de que Usopp ya ha vía avisado de que había visto tierra y era cuestión de minutos que llegaran a su destino.
- Julieee, vamosss que no puedo aguantar más -gimoteo Luffy zarandeándola.
- ¡Como te digo que no se puede más! ¿¡Quieres que me cargue el barco o que¡? -grito mareada.
- Vamos, Luffy, te daré algo de comer -dijo Sanji salvándola de Luffy aunque no recibió ni una sonrisa por su parte.

En unos minutos los Mugiwaras se encontraban en la playa de la isla, habían dejado el barco escondido cerca de allí por si la isla estaba habitada y volvían a llamar a la Marina.

- ¡Nina! ¿Estáis preparados? -gritó eufórico el capitán.
- ¡Haii! -gritaron todos entusiasmados menos Aiko que seguía apartada de los demás metida en su mundo.
- ¡Pues vivamos otra aventura!

Y dichas estas palabras la banda se dividió tal y como momentos antes había preparado al navegante.

Lo que no sabían era que desde el templo de la isla los observaban y ya sabían de su llegada mucho antes de que su barco se viera en el horizonte. Las personas que los observaban sonrieron al ver como un poco de diversión llegaba a su isla. Tenían nada más y nada menos que a los Mugiwaras. El dinero no les importaba demasiado pero se harían famosos y podrían salir de allí si los entregaban... vivos... o muertos...

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Bueno pues hasta aquí el capitulo, no se yo si está muy interesante, pero a partir de aquí van a pasar muuuuchas cosas jejeje

* No firmo porque mi portátil murió y estoy en el ordenador de mi padre e.e

lunes, 25 de junio de 2012

Capitulo 22

La batalla empezó y todos comenzaron a pelear con muchas ganas. Luffy se hinchó para devolver un par de bolas de cañón y salto al barco enemigo mas cercano para acabar con todos los marines que había allí. Zoro y Sanji desviaban todas las bolas de cañón y atacaban a todos los marines que se atrevían a subir al barco. A.J y Usopp lanzaban flechas y bolitas respectivamente desde un punto estratégico. A.J podría luchar cuerpo a cuerpo perfectamente pero no se sentía preparada aún. Chopper ayudaba a Robin, o mas bien era ayudado por Robin para deshacerse de los marines. Nami daba ordenes desesperada y atacaba a todo el que se le acercaba desesperada. Y Eriko tocaba una melodía que dormía a los marines que tenía cerca.

Solo dos personas de la tripulación estaban la mar de tranquilas. Aiko sentada en la barandilla del barco hundía los barcos de la marina con potentes oleajes y chorros de agua. Julie sentada mirando la batalla con aire aburrido no hacía absolutamente nada.

- ¡Pero no te quedes quieta! ¡Ayuda un poco! - le gritó Nami a Julie con dientes como triángulos.
- Pero si os va muy bien... no necesitáis que os ayude... -dijo con tono aburrido Julie.
- Podrías ayudarme a hundir barcos... parece que nunca se acaban... -sugirió Aiko.

Con un suspiro Julie se levanto y se sentó al lado de Aiko, que seguía hundiendo barcos. La pelirrosa creo tornados que engulleron a los barcos y lanzo algún que otro viento cortante que destrozaba los barcos.

Pero aun así los enemigos no dejaban de llegar uno tras otro.

- Tks, ¡moríos ya! - gritó Julie molesta causando la risa de Aiko.
- La verdad es que si que podrían morir ya... -dijo pensativa y mirando a todos lados.- No entiendo como puede haber tantos...

Robin también se preguntaba lo mismo. ¿Cómo era posible que de repente salieran tantos marines de la nada? Había algo que tenía claro, alguien había avisado a la marina... pero la velocidad con la que habían aparecido y el numeroso ataque que estaban haciendo era algo que no podía entender...

Todos se habían cansado ya de seguir con la pelea, menos Luffy que la encontraba muy divertida y emocionante.

Aiko viendo que algunos ya se aburrían y que otros ya estaban cansado pensó en algo rápido.

- ¡Todos al barco! - gritó y en unos segundos todos los que habían salido del Alma de Merry habían regresado.

Se quedaron todos en la cubierta curiosos por lo que parecía que Aiko iba a hacer. La rubia cerro los ojos y el mar se movió sin afectar en absoluto al barco de los Mugiwaras. Una gran ola se levanto empezando justo donde estaba el barco, rodeándolo. La ola avanzó creciendo a una velocidad asombrosa y se trago todos los barcos que encontró a su paso. El mar se agito un momento y luego todo quedo en calma.

- ¡Sugoi!- gritaron Luffy y Chopper con estrellitas en los ojos.
- Woo, Aiko-chawn~ ¡Que ataque mas maravilloso~! -gritó Sanji con el corazón en el ojos y bailando como un pulpo alrededor de la rubia.
- Y yo preocupada por que pensaba que iba a morir... -dijo A.J
- No ha sido nada -dijo Aiko con la gotita.

Nami miro su brújula (no recuerdo su nombre e.e)

- Por suerte no nos hemos salido de nuestro rumbo con esta pelea -suspiro la pelirroja.
- ¿Cuál es nuestro próximo destino? - le pregunto Eriko.
- Aún no lo se con certeza... pero si se que a la isla a la que nos dirigimos hay un tesoro - dijo con los ojos con el símbolo de berries.
- Tesoro~ -dijo Luffy emocionado con estrellitas en los ojos.- ¡Bien, pues vamos rápido!


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Creo que este salió mas largo :3 Espero que os guste ^^ Y si veis que no tenéis mucho protagonismo (A.J y Neko) No os preocupéis, pronto llegara vuestro momento de gloria (?)

* no firmo 8D

miércoles, 20 de junio de 2012

Capitulo 21

En el Alma de Mery todo estaba tranquilo, cada uno se dedicaba a lo suyo sin armar mucho follón. Luffy sentado en su sitio favorito miraba el mar aburrido.

- Joo... no pasa nada emocionante... -dijo decepcionado el capitán.

Eriko se rió ante el comentario de Luffy.

- Acabamos de zarpar, un poco de paciencia, capitán -dijo con una sonrisa.

La chica estaba muy feliz , tenía por seguro que en aquella tripulación conseguiría cumplir su sueño fácilmente. Miró a todos sus nuevos nakamas. A pesar de ser piratas todos daban la impresión de ser buenas personas.

Un ruido la saco de sus pensamientos. Una bala de cañón calló cerca el barco moviéndolo con fuerza. Busco alerta el causante de aquel alboroto y lo que vio no le gusto nada. Varios barcos de la marina empezaban a rodear el pequeño barco de los Mugiwaras.

- ¡Wooo, bien, algo de emoción! -gritó feliz Luffy.
- ¡Nos atacan! -grito Usopp asustado.
- ¡Vamos a morir! -grito Chopper asustado también.

Los demás miraron los barcos enemigos con tranquilidad, algo que sorprendió a Eriko, iban a ser atacados y ni siquiera se preocupaban.

- ¿Luffy, qué hacemos? -preguntó la navegante.
- ¡Luchar! -gritó decidido.

La pelirroja suspiró ante la simple respuesta de su capitán... pero él era así, no se podía hacer nada.

A.J estaba algo nerviosa. Era su primer combate en un barco y además con la marina. Jugueteo con su arco mirando el suelo.

- ¿Nerviosa? -preguntó una voz femenina a su espalda.

La castaña dió un bote asustada y se giró.

- Eh... bueno... un poco... nunca había luchado contra marines... -respondió tímidamente.
- No te preocupes, tú luchabas contra aquella cosa en tu pueblo, podrás con los marines perfectamente - sonrió Aiko.

A.J asintió más tranquila, preparo su arco para disparar y esperó la señal de su capitán. Todos estaban listos para entrar en combate. Luffy sonrió feliz.

- ¡Vamos! -gritó empezando el ataque.

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Tras muchísimo tiempo vuelvo a hacer un cap, en parte a petición de Aiko-nee xDD Se lo debía, que ella hizo uno de su fic e.e Bueno, se que no es muy largo pero no se, me apetecía dejarlo ahí. En el siguiente la pelea contra la marina (va a ser rápido) y comienzo de una nueva aventura (*-*) En fin espero que os guste :3

* No firmo, no hay ganas, hoy estoy floja e.e

domingo, 19 de febrero de 2012

Capitulo 20

Eriko llego a la casa mas grande de todo el pueblo. La cada del alcalde. Allí vivía su mejor amiga, ya que era la hija del alcalde. La hija del alcalde era algo enfermiza así que apenas salía de su casa. Eriko al principio solo la cuidaba como si fuera un trabajo más, pero poco a poco se fueron haciendo amigas hasta el punto de que ahora son inseparables. 
Los guardias la conocían así que la dejaron pasar sin ningún problema. Se conocía aquella casa de memoria y pronto llego a la habitación de su amiga. 

-Hola... -dijo asomando su cabeza por la puerta. 
-Hola -la chica que estaba en la cama le dedico una cálida sonrisa.- Pasa. 
-¿Cómo estás hoy? -dijo sentándose en una silla que estaba al lado de la cama. 
-Mejor, pero veo que hoy tú no estas bien. 

La pelirroja levanto la mirada sorprendida. ¿Tanto se le notaba?

-Si bueno... estoy algo confusa...
-Cuéntamelo, tal vez yo pueda ayudarte. 

Eriko le contó todo lo que había pasado, desde que conoció a los Mugiwaras hasta que Luffy le pidió que se uniera a su banda. 

-Mmmm... ¿como dices que se llama la banda? 
-Los Mugiwaras (es así no ++ vaya a ser que lo este diciendo mal todo el rato) 
-Mmmm... me suena su nombre... Pero en fin, eso no es lo importante. Creo que deberías unirte a ellos. Por lo que me has contado Luffy tiene un sueño, y estoy segura de que acabara cumpliendolo, si estas con él tu sueño también se cumplirá. 
-Tienes razón. Me uniré a ellos. Gracias Hana-chan (le he puesto ese nombre, espero que no te importe) 

Eriko salió disparada de la silla y casi choca con el alcalde que iba a entrar en ese momento en la habitación. Corrió hasta el puerto tan rápido como le permitían sus piernas. Se sorprendió al ver que sus hermanitos estaban allí con una bolsa. 

-¿Qué hacéis aquí?
-Sabíamos que acabarías uniéndote a ellos así que te preparamos el equipaje. -dijo el chico. 
-Oooh muchas gracias. Os voy a echar mucho de menos. -dijo dándoles un fuerte abrazo. 

La tripulación ya estaba en el barco y miraba la escena impacientes de que la nueva tripulante subiera a bordo pronto para poder zarpar. 
La pelirroja se separo de sus hermanitos y subió al barco que no tardo en zarpar. 

-Adiós Awan, adiós Kalis -grito Eriko. 
-Bien ya tenemos una músico -grito feliz Luffy. 

La chica empezó a tocar una alegre melodía y la fiesta comenzó en el Alma de Merry. 

***

Mientras tanto en tierra firme. 

-Si, si, como lo oye. Los Mugiwaras acaban de zarpar, si se dan prisa los podrán capturar. 
-... (lo dejare en un misterio lo que responden wuhahaha)
-Ooh, gracias, gracias. 

El alcalde colgó el Den Den Mushi y mostró una sonrisa malvada.

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Aquí esta el cap (Por fín) Ahora me voy a estudiar T.T


sábado, 11 de febrero de 2012

Capitulo 19

Dentro de la panadería encontraron a una mujer en el mostrador. Nami ya estaba haciendo su pedido y Aiko y A.J esperaban impacientes a que la pelirroja terminara. La mujer apunto los pedidos y fue a la trastienda. Salió con una sonrisa e informo a sus compradores.

-Ahora les traen sus pedidos.

Dos niños pequeños salieron con el pedido de las chicas y lo dejaron en el mostrador. Luffy se fijo en ellos.

-¡Aaaah! ¡Pero si sois vosotros! -gritó sorprendido.

Sus nakamas se fijaron en los dos niños y los miraron con sorpresa.

-¿Qué hacéis aquí? -pregunto Aiko poniéndose a su altura.

La niñita miro al suelo con timidez y el niño se dispuso a contestar pero no le dio tiempo, ya que alguien contesto por él.

-Son mis hermanos, trabajamos aquí para sacar algo de dinero.  -dijo una pelirroja.
-Eres tú otra vez -dijo Luffy.
-Eres un poco pesado -dijo la chica.
-Necesito hablar contigo un segundo, por favor...-dijo Luffy seriamente. La chica lo miro seriamente.
-Esta bien, ven fuera y hablamos

Los dos salieron de la panadería mientras que los demás se quedaron allí algo confusos. La niñita levanto la mirada y tiro de la camiseta de Aiko que miraba todavía la puerta. La rubia miro a la pequeña y sonrió poniéndose de nuevo a su altura.

-¿Que pasa, pequeña? -pregunto con dulzura.
-¿Vosotros sois piratas, no? -pregunto sonrojándose un poco.
-Si, ¿por qué lo preguntas?
-Nuestro padre era pirata y soñaba con ser el rey de los piratas.
-¡Anda como Luffy! -dijo A.J.

La dependienta y los niños miraron a A.J.

-¿Luffy es el que acaba de salir, no? -pregunto la dependienta.
-Si, es nuestro capitán y su sueño es ser el rey de los piratas. -dijo Nami.

Los dos niños sonrieron felices y los mugiwaras contemplaron la escena sin saber que pasaba.

***

Fuera Luffy hablaba con la pelirroja. 

-Esto... ¿cómo te llamas? -pregunto Luffy. 
-Ako Eri, pero puedes llamarme Eriko. 
-Encantado, yo soy Luffy -dijo sonriendo feliz. 
-Encantada... ¿qué es lo que quieres decirme? 

Luffy se puso serio otra vez. 

-Quiero que te unas a mi banda.
-¿QUEEEEEEEEEEEEEEEE?
-Podrías ser nuestra músico -continuo el capitán. 
-¿Pero por qué? ¿Qué tengo yo de especial? -pregunto Eriko sin entender nada. 
-Eres una músico increíble, anda por fiss únete a mi banda -dijo poniendo cara de cachorrito. 

Eriko estallo en carcajadas. 

-Yo solo me uniré a la banda del rey de los piratas -dijo todavía entre risas. 
-Yo voy a ser el próximo rey de los piratas -dijo sonriente. 
-Claro, claro y yo seré una acróbata de circo -dijo la chica riéndose aun mas. 

Luffy se puso serio otra vez. 

-Ese es mi sueño y voy a cumplirlo. 

El moreno se fue de allí dejando a Eriko confusa. ¿Debía hacer caso a lo que decía aquel pirata? Sacudió la cabeza y volvió a la panadería. La banda de aquel pirata ya se iba de allí y miraron con curiosidad a la chica. 
Una vez vacía de clientes en el local reino el silencio. 

-Nee-chan, ¿sabes que el sueño de ese pirata es ser el rey de los piratas? -pregunto la niñita entusiasmada. 
-Si...-dijo sin ganas. 
-Deberías irte con él, tu sueño es conocer al rey de los piratas y presentárnoslo ¿no?

Eriko se levanto y se fue de allí. No quería seguir escuchando aquello. Su cabeza era un lio y sus hermanitos no estaban ayudando. Se fue a hablar con la única persona que la entendería. Su mejor amiga. 

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Por fín lo acabo *-* Aunque esta fatal D: 


miércoles, 4 de enero de 2012

Capitulo 18

Tal y como había predicho Nami en unas pocas horas llegaron a la isla. Antes de llegar  a puerto pudieron ver que no solo había un pueblo si no algunas ciudades y pueblos. Decidieron que lo mejor era ir a un pueblo pequeño para no levantar muchas sospechas.
Pasearon por las calles del pueblo comprando alimento y algún que otro capricho. Una melodía muy pegadiza e hipnotizante lo condujo hasta la plaza del pueblo.
Allí encontraron a una joven de unos 16 años, pelirroja, tocando la armónica. Dos niños pequeños muy parecidos a ella la acompañaban bailando a su alrededor.
Luffy no lo dudo ni un instante y se unió al baile de los pequeños. Todos los espectadores aplaudían y reían ante aquel espectáculo. La chica termino su melodía, todos la aplaudieron y echaron unas monedas en el sombrero que había puesto delante suya. La gente se disipo y solo quedaron los artistas y los sombrero de paja.
Cuando la chica termino de contar el dinero que había ganado sonrió y se giro hacia Luffy, que seguía jugando con los niños pequeños.

-Se te da muy bien esto. Te mereces esto, toma -dijo dándole un par de monedas.
-Gracias pero no hace falta que me des nada -dijo Luffy intentando devolverle las monedas. La chica negó con la cabeza.
-Quedatelas, adiós -dijo marchándose con los dos niños.
-Que chica tan peculiar... -dijo Nami.
-Pero es tan guapa... -dijo Sanji con su ojo en forma de corazón. Aiko lo fulmino con la mirada, aunque el rubio no se dio cuenta.
-Os habéis fijado que llevaba ropas de pirata -comento Julie sin darle mucha importancia.
-Y si no recuerdo mal la melodía que tocaba era de piratas -dijo Aiko.
-¿Entonces es pirata? -pregunto A.J
-Yo creo que solo es para darle vidilla al espectáculo -zanjo Usopp.

Todos quedaron conformes con la deducción de Usopp y le restaron importancia a la chica, todos menos Luffy que seguía dándole vueltas en su cabeza al asunto. ¿Y si la chica era pirata de verdad? ¿Se haría nakama suyo? ¿Se querría unir a su tripulación? Haciéndose todas estas preguntas, Luffy avanzo detrás de sus amigos, no sabía a donde iba pero eso le daba igual.
Se quedo algo retrasado, cuando quiso darse cuenta estaba solo, por suerte sus amigos estaban entrando en  una panadería y Luffy pudo llegar a tiempo. Cuando entró choco con alguien que salía.
Una chica con el pelo largo y pelirrojo claro y los ojos azules aguamarina. Llevaba ropas piratas y todavía tenía su armónica en la mano. Era la chica del espectáculo.

-¡Eres tú! -grito Luffy.
-Si soy yo y tú eres tú, baka -dijo la chica.- Y ahora me tengo que ir no me entretengas más

La chica se alejo de allí y Luffy entro en la panadería con mas preguntas que antes.

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Neko ya has salido :3 Espero que os guste



domingo, 1 de enero de 2012

Capitulo 17

Las olas azotaban el barco con suavidad. La tranquilidad reinaba en el barco de los Sombrero de Paja. Cada uno se ocupaba de lo suyo sin que nadie lo molestase.

En la cocina Sanji preparaba deliciosos manjares mientras que Aiko lo miraba y se relamía por el delicioso aroma de los platos del rubio.

-¿Eso es para mi? -le dijo mirando uno de los platos con la boca abierta.
-Todo tuyo, Aiko-chan -dijo con su ojo en forma de corazón.

Luffy miraba el horizonte en silencio desde su sitio. Mientras que Usopp vigilaba desde arriba. Robin leía tumbada en una hamaca. Chopper estudiaba sus libros con ayuda de A.J.

-Necesito un poco de tomillo -dijo Chopper.

En silencio A.J se lo dio y siguió observando al renito preparar sus medicinas.

Nami trazaba rutas sobre mapas e intentaba averiguar cual sería su próximo destino. Zoro dormía sin enterarse de nada de lo que pasaba. Y Julie se dedico a pasear por el barco, reflexionando si la decisión que había tomado era la correcta. Se asomo a la barandilla y miro el mar. De pequeña le encantaba y le seguía gustando pero ahora para ella eso era una trampa mortal. Con un suspiro levanto la cabeza y dejo que el viento le acariciara suavemente.
Estaba tan metida en sus pensamientos que no se dio cuanta de que dos personas se acercaban a ella. Las dos chicas se situaron a su lado.

-¿Que te pasa, Julie? -pregunto Aiko.
-Estas muy seria -A.J se había puesto de cuclillas y miraba el mar, tal y como la pelirrosa había echo antes.
-No, me pasa nada... -sonrió amargamente.
-No nos mientas Julie-chan, se te nota que estas preocupada por algo...

La pelirrosa negó con la cabeza.

-Solo me preguntaba si había echo bien en venir aquí...
-¿Y eso? Yo creo que mi decisión fue buena -dijo A.J sin apartar la vista de las olas.
-Tú tienes un sueño como nosotras, junto a Luffy podrás conseguirlo -dijo la rubia apoyando su mano en el hombro de su amiga.
-Tienes razón, he echo bien, junto a todos vosotros podre conseguir mi sueño -sonrió agradecida.
-¡TIERRA! -gritó Usopp

Todos se reunieron en cubierta. Luffy estaba emocionado y no paraba de saltar.

-¿Cuando llegaremos? -pregunto impaciente.
-Puede que al anochecer... hoy no hay mucho viento -dijo Nami.
-Eso lo soluciono yo -dijo Julie.

Movió su mano y un fuerte viento apareció haciendo que el barco avanzara veloz.

-Genial, con este viento apenas tardaremos unas horas -dijo Nami sonriente.
-Julie-chan, ¿no puedes hacer que vaya mas rápido? -pregunto Luffy aun impaciente.
-Si hago que sea mas fuerte el barco se destrozara...
-Joooo... Bueno así esta bien -dijo el capitán mirando a la isla emocionado.

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Que de tiempo sin escribir aquí. No se yo como me ha quedado ^^' En fin, espero que os guste ^^